¿Qué es el Indianismo? Algunas aproximaciones

“El segundo Tawantinsuyo será a imagen y semejanza del que crearon los Incas en el pasado. Será un retorno al cauce histórico del pueblo andino. Será su segunda edición, aumentada y corregida, porque su pueblo está aquí, lo mismo que su clima, su organización y su conciencia colectivista. No es, pues, un sueño utópico; es el retorno a un práctica colectivista que se perfeccionará a través de los siglos y bajo las banderas de una política y de una filosofía cósmica, que están aquí, que sólo esperan su reactualización” (Carnero Hoke).

En febrero de este año estuve en Bolivia de vacaciones y  de todas maneras había que ir en búsqueda de algunos libros. Me encontré con uno que me pareció interesante: “Indianismo” publicado el 2011 por Ediciones Pachakuti y cuyo autor es Ayar Quispe, hijo mayor de Felipe Quispe Huanca “El Mallku” quien ha sido candidato a la presidencia de Bolivia en el 2002 y 2005. Ayar, fue encontrado muerto el 24 de mayo 2015 en circunstancias extrañas, tenía 48 años.

Al iniciar, la lectura te atrapa desde un primer instante. El libro gira en torno a las reivindicaciones indias dividido en seis capítulos: 1) Indianismo y Antindianismo, 2) El Segundo Tawantinsuyo, 3) Indianismo-Katarismo, 4) El Décimo Pachakuti, 5) La Revolución India e 6) Indianismo y Marxismo. Ayar nos comenta de manera sencilla como es que desde la conquista hasta nuestros días los indios vienen resistiendo frente a las instituciones de un estado colonial llamado Bolivia, que tienen como objetivo reducir o extinguir las expresiones culturales más genuinas de los Qullasuyos.

Considera el autor que Bolivia es un estado colonial y que es el Qullasuyu la legítima expresión política  de los naturales de la mal llamada Bolivia. Tiene como referencia a Guillermo Carnero Hoke con su obra el Segundo Tawantinsuyo, Virgilio Roel  Pineda con el Décimo Pachakuti, Fausto Reigada Chavarría con Revolución India, Felipe Quispe Huanca con Tupakatarismo Revolucionario y Ramiro Reynaga Burgoa con Marxismo. Señala Ayar Quispe que su obra busca “cuestionar: 1) a aquellos que de mala fe quieren armonizar el indianismo con el marxismo, y 2) a aquellos que quieren construir una nueva tendencia política e ideológica a partir del indianismo y el indigenismo”. Veamos de qué trata cada capítulo.

En el primer capítulo nos hace ingresar al debate de cuál es el término que legítimamente debemos utilizar para identificarnos como originarios de estas tierras. Ayar, señala que entre indio e indígena es más apropiado llamarnos indios, toda vez que, su origen se remonta a 1492 cuando Cristóbal Colón en su Diario, nos llamó indios. A pesar de que el término este revestido de adjetivos negativos y discriminatorios, considera el autor que es más legítimo su uso, pues, llamarnos indígenas –cuyo uso es relativamente moderno– solo tiene la intensión de “integrar a los indígenas en las sociedad nacionales” buscando de esta forma “occidentalizar” al indio que en definitiva cuenta es, quitarle su identidad y por lo tanto que deje de luchar por lo que legítimamente le corresponde.

Muy a pesar de la asociación peyorativa del término indio, considera Ayar, que es mejor utilizarlo a fin de que sea “una poderosa arma ideológica para enfrentar al enemigo opresor”. Luego, triunfante la revolución india y derrotado el estado colonial señala que, volverán los hombres de estas tierras a tomar el “…genuino, auténtico y propio nombre de INKAS: hombres inkas”. Cita Ayar a Fausto Reinaga.

En el segundo capítulo hace un análisis de la obra de Guillermo Carnero Hoke quien plantea la instauración del segundo Tawantinsuyo. Ayar cita a Carnero Hoke quien señala: “El segundo Tawantinsuyo será a imagen y semejanza del que crearon los Incas en el pasado. Será un retorno al cauce histórico del pueblo andino. Será su segunda edición, aumentada y corregida, porque su pueblo está aquí, lo mismo que su clima, su organización y su conciencia colectivista. No es, pues, un sueño utópico; es el retorno a un práctica colectivista que se perfeccionará a través de los siglos y bajo las banderas de una política y de una filosofía cósmica, que están aquí, que sólo esperan su reactualización” (Carnero Hoke).

Hace énfasis el autor que no es una vuelta al pasado tal cual, sino, será –en palabras de Carnero Hoke– una “segunda edición, aumentada y corregida”.

Por último, Ayar citando a Carnero Hoke nos señala que la vuelta al segundo Tawantinsuyo será irrealizable si es que primero no se genera una conciencia histórica, es decir, conocer nuestra historia, tradiciones, instituciones y organización. Lo que significa valorar de dónde venimos. Creada la conciencia histórica viene la conciencia ideológica que permitirá tener al indianismo como ideología de lucha. Finalmente, llegaremos a la conciencia revolucionaria que buscará la recaptura del poder y que establecerá el segundo Tawantinsuyo.

J. Manuel Pozo Quispe

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